El doctor en Psicología y profesor de la Universidad Complutense de Madrid Javier Urra ha asegurado que, para ser feliz, “hay que pedir a la vida lo que la vida puede dar, porque a veces le pedimos cosas excesivas” y además “hay que saber manejarse en el conflicto, porque la vida es conflicto y hay que hacer pareja de baile con la duda”.
Considera que también es esencial “dar trascendencia a la vida y valorar lo importante” y en este sentido ha destacado que “lo importante puede ser, por ejemplo, un amanecer”, ya que, aunque suene a tópico, “hay momentos que no se compran con dinero”.
El psicólogo, que ha subrayado que rehuye a los “agoreros, cenizos y agonías que parece que son felices machacándonos”, ha recomendado volcarse en quien necesita apoyo y lo merece, porque “la suerte de poder ayudar es un lujo” y ha comentado que también es importante sonreír, porque “no hay mejor carta de presentación que una sonrisa”.
“Buscar ser el mejor no es positivo. Hay que ser normal. Hay gente que quiere ser supermán, superwoman, superpareja, superpadre… Sea usted normal”.
Han concluido que la felicidad no sólo es posible, sino que además puede aprenderse y para ello es importante tener sentido del humor y saber valorar lo importante de la vida.
Eduardo Jáuregui Narvaez, psicólogo y profesor de la Universidad de Saint Louis, ha aconsejado a los asistentes al curso que se tomen “muy en serio” el humor, ya que “es una de las principales fortalezas del ser humano”. “La risa y el humor”, ha declarado, “merecen un importante protagonismo dentro de la psicología positiva y producen una de las sensaciones más placenteras de la experiencia humana”
EFE